Las temperaturas comienzan a subir y tu perro puede ser más o menos propenso a pasar calor. Para ayudarle necesitas saber que lo último que tienes que hacer es rapar a tu mascota. Si lo haces lo estarás poniendo en peligro. Su manto le protege de muchas cosas, entre ellas, los rayos solares.
PROTEGE A TU PERRO DEL CALOR
Al igual que las personas, las mascotas sufren con las altas temperaturas. Por este motivo, es importante tener en cuenta una serie de recomendaciones:
- Organizar nuestros horarios de paseo y adaptarlos a las horas del día en que no haga tanto calor: La mayoría solemos pasear por la ciudad, en cuyo caso debemos cuidar de no hacerlo por asfalto caliente para no ocasionar quemaduras en las almohadillas del perro. Y cuidado también con la playa y la arena caliente.
- Ten siempre agua a mano: Nunca salgas a pasear con tu perro sin disponer de agua fresca para el animal. Una buena hidratación disminuye el riesgo de sufrir golpes de calor.
- Adaptar nuestra rutina al tipo de perro: A la hora de elegir mascota debemos optar por aquella que mejor se adapte a nuestro ritmo de vida. De nada sirve tener un San Bernardo si lo vas a tener encerrado en un piso y sin aire acondicionado.
- Tener en cuenta el color del manto: Si además, nuestro perro es blanco o de un color claro y con la piel también clara, debemos controlar los rayos directos del sol para evitar quemaduras y cáncer de piel.
Si tienes un Caniche, Yorkshire, Maltés, Shih Tzu, etc., puedes pedir en la peluquería que le hagan un corte a tijera dejando algunos centímetros de largo para evitar exponer la piel al sol, pero nunca jamás debes permitir que los rapen.